Prevención de ciertos tipos de cáncer a través de la alimentación

Fuente: Oct 2009- AADYND

Introducción

El cáncer se define como un grupo de enfermedades que se caracterizan por el crecimiento y la propagación descontrolados de células anómalas. Alrededor de un tercio de la población desarrolla cáncer en algún momento de su vida y en muchos casos, suele ser una patología que se diagnostica en etapas avanzadas, situación que dificulta su control y manejo terapéutico.

Son diversos los factores de riesgo para el desarrollo de ésta patología. Si bien es conocido el rol de los genes ó el factor hereditario, podemos decir que no es el más influyente, ya que la elección de una alimentación deficiente duplica el riesgo de aparición del cáncer. Los genes tendrían un 15% de responsabilidad en la generación de dicha enfermedad, mientras que una inadecuada alimentación, el 30%.

Si hablamos de una alimentación inconveniente, no podemos dejar de pensar en una de las patologías que se asocia frecuentemente a la aparición del cáncer: la obesidad. Esta enfermedad metabólica aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer.

Bajar el riesgo

Hay algo que hay que tener muy presente: hasta hoy ningún alimento por si solo puede prevenir el cáncer. Pero se puede reducir el riesgo de desarrollar algunos de éstos cambiando los hábitos alimentarios. La alimentación es uno de los factores que pueden mejorar el riesgo y es uno de los riesgos que se puede controlar.

Para ello recomiendan:

  • Consumir abundante cantidad de frutas y verduras diariamente.
  • Utilizar harinas de grano entero (integrales), disminuir el consumo de azúcares refinados.
  • Limitar las carnes rojas (especialmente las de alto contenido en grasas).
  • Adoptar un estilo de vida físicamente activo.
  • Lograr un peso adecuado y mantenerlo toda la vida.
  • Limitar el consumo de alcohol.

Llevar un estilo de vida saludable puede favorecer mucho la prevención de muchos tumores malignos. Casi todas las recomendaciones dietéticas difícilmente sean nocivas (menos carne, más pescado, más frutas y vegetales y menos grasas) y además pueden protegernos de las enfermedades cardíacas, aún cuando no tengan mayor efecto sobre el cáncer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado los resultados de un estudio de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) que pone de manifiesto los efectos anticancerígenos de frutas y verduras, particularmente contra el cáncer del tracto gastrointestinal. Este estudio, realizado en humanos y animales por un grupo de 22 científicos de 10 países distintos, concluyó que llevar una dieta a base frutas y vegetales está asociado con un descenso del riesgo a desarrollar distintos tipos de cáncer. Una de las evidencias más claras del trabajo hace referencia a los efectos protectores de las frutas contra el cáncer de estómago o de pulmón.

Estudios

“Numerosos estudios han demostrado la estrecha relación entre el consumo de frutas y vegetales y la reducción del riesgo de cáncer”, asegura Paul Kleihues, director de la IARC. “Este nuevo hallazgo debe sumarse a los desarrollados anteriormente sobre los efectos también beneficiosos de este tipo de alimentos en enfermedades relacionadas con problemas cardíacos”, insiste Kleihues.

Según datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) uno de cada diez pacientes afectados por algún tipo de cáncer ha mantenido una insuficiente alimentación a base de frutas y verduras. “Unos correctos hábitos alimentarios, junto con otros comportamientos como dejar de fumar, pueden ayudar a prevenir el cáncer”, asegura Tony McMichael, investigador de la Universidad Nacional de Australia.

Autores: en el enlace http://www.aadynd.org.ar/docs/socios/present_aliment_%20prevencion_cancer.pdf

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